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Elvira Hernández
(Chile, 1951)

ADIVINANZA – NEMATODO

Me han dicho que la realidad se traza ante los ojos como salar o arco de siete colores.
Me han dicho que traspasa la piel su púa de kilométrico cactus.
Que es una blanda ciénaga y feroz oleaje.
Que hace perder pie reptar en la roca y naufragar en el aire.
Que tiene algo de onda eléctrica calórica cromática y pasional.
Que se encierra en privados o cuartuchos y defeca el instante o devora el tiempo.
Que tiene un tocado de mentirillas un sostén de verdades y una estancia en abismo.
Me han dicho que no me parta la cabeza que siga nematodo y nunca adivine.

“STULTIFERA NAVIS” ATACA AL FONDO…

“Stultifera Navis” ataca al fondo
Las aduanas no registran nada
Es como un temblor imperceptible grado 1.5
Un contrabando que viaja en una amígdala
Un amasijo amatorio que da el quilo
Aleve se guarnece con álgebras
Fiel se traslada a su capacha
Hace ejercicio en los palos mayores para encontrarse con las  nubes

El mundo es un ojo de buey mirado por un ojo de buey

Un cansancio color ataúd.

¡QUÉ VACACIONES HACER POESíA!...

¡Qué vacaciones hacer poesía!
Arturo Prat con su traje azul piedra
cargado más a la piedra, y su corazón
abogado, más cargado de sangre que de tinta.
(Soy leguleyo y pude ser filósofo y
apenas soy Jonás Cruz Chacón: “La ola
me dejó en la playa”). Nada rima con nada.
Ni el azul marino con el rojo esplendor.
Ni la sabiduría con el Primer
Mandamiento. De esta estancia e
instancia venimos y hablamos las falsas poetas.

EN LA LÍNEA DE LA MAREA

Me mojo los pies, no lo otro: no se lo entrego al mar.
Miro la espuma: algo de alga, algo de hule por huiro.
Oigo el grito de los pájaros: su temporal es cosa de ellos.
No me embarco en la caza de la pescadilla nocturna.
No voy tierra adentro a mariscar en puerto seco.
No miro las compuertas nubladas porque no caerá maná.
Me sobajeo en lo mío, en la charquita: soy un chancho de mar.

SIEMPRE LEO NOTICIAS EN LOS DIARIOS

Para José Luis Mangieri

Una vez vi que la cabeza de Lenin se había
subido al piano y tocaba todas las teclas.
Después la vi por el suelo. Se cayó.

He visto páginas en blanco, ojos en blanco,
estómagos y cerebros en blanco, ningún
glóbulo blanco, hombres de blanco, blanqueos
al por mayor y mucha gente levantando bandera
blanca.

Hojeo de ojeada. Paso por los puzzles,
los consejos caseros, los horóscopos.

No veo ningún artículo sobre el azar del espacio
y el Zar del Tiempo.

                                        (De Álbum de Valparaíso).

CIUDAD INTERIOR

No puedo ser otra que la pensativa del patio de los
Callados, la llorosa del Parque de los Reyes,
la olvidadiza
  ni otra
que la que recoge papeles con sangre
               ni
aquella que no quiere el balazo solipsista
porque nada desaparecerá

A ratos soy la misma, la Una, la del espejo
que camina con una araña en el ojal
la sombra
que se pegó al hombre que dobló la esquina
y duele su cuello guillotinado.

HUEVICHE SUMMUM

Cero claridad. Durmiendo el día y despertando de noche. La ampolleta apagó la luz en mitad de la escalera. Cayó sobre mí una montaña ardiendo, una ruma de piedras caldeadas o me tragué un pan muy picante. Crucificada en los escalones yo sólo hubiera querido echar lava por la boca. Después estaba en cueros, sucia, goteando, como salida de un terremoto pero intacta, y mi corazón parado de un solo campanazo.

Cero claridad. Ya he contado el veintiocho, el treinta y cinco, el cincuenta y seis y el setenta y cinco sin ver sangre. Sin ver el sol, sin ver nada. Sólo los perejiles que me pongo, y creo que alguien las verá verde.

INTO THE EUCALYPTUS CIRCLE...

Into the eucalyptus circle
    los chiquillos juegan a la pelota
       apatotados refriegan el maicillo
        pasan como bólidos
con las caras deshechas por el sudor
    en sentido contrario al de los autos
        que lentamente toman la rotonda
             pateando basura – piedras-
manotazos al aire
     escupiendo el alto cielo
los pechos descamisados
como si no les entraran balas

M..............

tanto vuelo angélico y elevadas propulsiones
tanta maravilla embotellada y planeos discursivos
    tanto brillo henchido
    como genealogía importada
tanta cordillera y mar y cielo y tierra
    tanta mineralogía
tanta verdura y Antártica famosa
     tanta hembra y entresijo
     tantas constelaciones
      cuántos humanos luces
      tanto amor o igual empuje
      tanto       tanto       tanto
       y nada                                         

NN

como brazos y piernas entumidas

como alguna muñeca descabezada

como esa mano hecha añicos con sus tendones al aire

como un ojo muerto y otro de vidrio empañado

como un maniquí de tienda pobre o

un vestido  endurecido

como ese revoltijo del Patio 29

como el vaivén grisáceo que se arrastra

caminamos por Santiago
y quizás eso no importe ene

U

...si me permite don Díaz Loyola, soy la mujer
que tuvo que inventar la pincelada china y el cocimiento
de Don Diego de la Noche y Orizonte, más otras fritangas

hace mil años
duermo con pupilas desveladas y mi traje es de noche
un encaje de hormigas y estreptococos brillantes

los traros me sobrevuelan con valses antediluvianos:
     ¡es raro! creen que soy cosmopolita

todavía recuerdo que en una copita de orina vi “Retrato
de un Desconocido” y el lago Pirehueico

que yo sepa
no he abandonado la componedura de huesos y cuerpo:
soy físiatra titulada en la quebrada del tiempo y
me acompañan en mis paseos mentales un gato abisinio y
un camahueto

el arte de los cuchillos invisibles tiene más pólvora
que los calendarios

¡ah! Si pudiera poner un telegrama al futuro y notificarlo
de su filosofía

    mi actual dirección es Av. La Higuera s/n
comuna de Pudahuel

 

                                          (De Santiago Waria).

 

 

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